Ninguna empresa funcionaría sin sus clientes. Cualquier negocio debe estar preparado para pasar por momentos complicados, como saber tratar con clientes morosos. Los impagos pueden hacer peligrar el correcto funcionamiento de nuestra empresa, ya que puede derivar en problemas de liquidez. Por ello, es importante que sepamos identificar los tipos de clientes morosos y cómo actuar con cada uno de ellos.

Si tienes impagos, seguramente te preguntarás cómo cobrar una deuda. La vía extrajudicial en la que se intenta alcanzar un acuerdo con el deudor se presenta como la más conveniente en estos casos. Encontramos diversas formas de cobrar una deuda, como acortar los plazos de pago. Sin embargo, puede que el deudor no se muestre receptivo y queramos acudir a juicio monitorio para reclamar deudas. En cualquier caso, en Wizu, especialistas en gestión de recobro de deudas e impagados, te ayudaremos a lo largo de todo el proceso. Con la ventaja de que solo cobramos si tú cobras.

A continuación, para que tu empresa esté preparada para cualquier imprevisto y que los impagos no pongan en jaque-mate tu actividad comercial, te indicamos los tipos de clientes morosos más habituales:

 

Tipos de clientes morosos

Morosos fortuitos

En primer lugar, encontramos los morosos fortuitos. Este tipo de clientes sí que desean pagar pero no pueden hacerlo porque llegada la fecha de vencimiento carecen de liquidez.

¿Cómo actuar?

Una buena opción para tratar con los morosos fortuitos es alargar los plazos. Así, dado que el impago no se debe a la falta de voluntad sino de capacidad, les estaremos dando un mayor plazo de tiempo para que puedan reunir el dinero y efectuar el pago.

 

Morosos intencionales

Por otro lado, a diferencia de en el caso anterior, los morosos intencionales tienen capacidad para hacer frente al pago, pero no intención. Estos saben que tienen una deuda pendiente de pago pero no quieren pagarla. En la mayoría de casos retrasan el pago lo más que pueden o incluso nunca llegan a pagar.

¿Cómo actuar?

Es importante que a la hora de tratar con morosos intencionales muestres desde el primer momento entereza y les hagas saber que eres consciente de sus actuaciones. Esto lo deberás hacer siempre con respeto. Aquí te dejamos los errores que no debes cometer al reclamar una deuda.

 

Morosos circunstanciales

Los morosos circunstanciales no llegan a pagar a causa de un error en el producto o servicio que le hemos ofrecido. Tienen intención de pagar, pero buscan que se solucione el fallo.

¿Cómo actuar?

El moroso circunstancial pagará una vez se solucione su problema. Por ello, deberemos ayudarle con el error lo antes posible.

 

Morosos negligentes

Este tipo de clientes morosos son conscientes de que tienen una deuda pendiente de pago, pero no muestran ningún interés por saber cuál es la fecha de vencimiento o ni siquiera el importe. Por tanto, gastan su dinero en otras cosas que no son la cancelación de su deuda.

¿Cómo actuar?

En este caso no deberás mirar a un lado y esperar a cobrar. Es importante que te pongas en contacto con el deudor y reclames tu deuda insistentemente.

 

Morosos desorganizados

Los morosos desorganizados no llevan una buena gestión financiera, por lo que puede que tengan deudas pendientes sin ni siquiera saberlo. Si nos encontramos con este tipo de morosos, puede que en primer lugar pensemos que el impago se debe a la falta de voluntad. Sin embargo, debido a su condición de despistados, mayoritariamente no pagarán por simplemente olvidar sus obligaciones.

¿Cómo actuar?

Es conveniente que antes de que llegue la fecha de vencimiento de la deuda les enviemos recordatorios para que su despiste no acabe en impago.