Tal vez por estar pasando un mal momento económico o no tener liquidez, puede que una persona tenga una deuda con una empresa, a la cual no puede hacer frente. En ocasiones, puede acabar siendo incluida en un fichero de morosos. Esto puede acarrear consecuencias no deseadas, como la imposibilidad de solicitar financiación a ciertas entidades o la imposición de multas por ser moroso. Por su parte, las empresa pueden optar por la compra de la deuda, o venderla a otra empresa. Es aquí cuando llegamos a la compraventa de deudas entre empresas. Te explicamos el proceso y sus beneficios.

 

¿En qué consiste la compraventa de deudas entre empresas?

Una empresa puede comprar la deuda de un cliente, lo que hará que este deba pagar todos sus créditos únicamente a esa entidad. Así, se establecerán unas tasas y comisiones y el cliente deberá abonar un solo pago fijo al mes. De esta manera, podrá organizar sus pagos hasta que llegue la fecha de vencimiento de la deuda.

Sin embargo, puede que el cliente presente impagos, situación ante la que la empresa puede decidir vender la deuda a otra empresa, la que se encargará del proceso de cobro de deuda.

 

Razones en la compraventa de deudas entre empresas

Las empresas compran y venden deudas por ciertos motivos que les benefician. Distinguimos entre:

Razones para comprar una deuda

  • La empresa obtendrá ganancias al comprar una deuda a un coste bastante menor que el dinero adeudado.
  • Es habitual que las empresas dedicadas a la compra de deudas estén especializadas en procesos de gestión de cobro, conociendo de primera mano las leyes en este campo y los vacíos legales al respecto.
  • Cuando la economía está creciendo, se trata de un comercio bastante favorable.

 

Razones para vender una deuda

  • Debido al esfuerzo que supone la gestión de facturas impagadas para la empresa.
  • Vender una deuda es una forma rápida de ganar liquidez, a pesar de que normalmente obtenga tan solo el 10% del dinero que el cliente le debe.
  • El proceso de gestión de cobro puede aumentar los gastos de la empresa derivados del asesoramiento de abogados. Además, exige prestar atención a la situación del cliente frecuentemente.

 

Ventajas de vender una deuda entre empresas

Ninguna empresa desea que su cliente presente impagos, ya que esto atentará contra su liquidez y podrá obstaculizar su correcto funcionamiento. Por ello, en ocasiones vender la deuda a una tercera entidad se convierte en una buena solución. Así, será más fácil la gestión del dinero con el que cuenta la empresa.

Una vez le sea devuelta la deuda, la empresa podrá invertir este capital en nuevos comercios más prósperos, sin necesidad de tomar otras medidas drásticas ante la falta de liquidez, como la reducción de plantilla.

Asimismo, al vender la deuda a otra empresa será este la que se encargue del proceso de gestión de cobro, sin tener que llegar a la vía judicial para la reclamación de la deuda.

 

¿Cómo vender una deuda?

Como ya hemos dicho, la venta de deudas puede salvar la situación económica de una empresa. Además de poder asegurar su permanencia en el mercado, no le obligará a tomar otras medidas drásticas para poner solución a sus problemas de liquidez. El procedimiento por el que las empresas ponen a la venta sus deudas es el siguiente:

  • Publican en la Comisión Nacional del Mercado de Valores el porcentaje de deuda que desean vender, así todas las empresas podrán ver y decidir comprar esa deuda.
  • En el momento que una tercera empresa se pone en contacto con ella, comienza el proceso de negociación de las condiciones de compra de la deuda.
  • En caso de llegar a un consenso y que la otra empresa compre la deuda, esta pasará a ser dueña del porcentaje de deuda que se puso a la venta.
  • La empresa que vendió su deuda continuará siendo dueña de la otra parte proporcional hasta la devolución del importe a la empresa que la compró. Si nunca llega a devolver este dinero, seguirá siendo dueña de esa parte de la deuda.